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Preparados para la vuelta al cole

8 septiembre, 2021

Llega septiembre y con él, la vuelta al cole. Tanto para los niños como para sus padres se trata de una época de cambios y reajustes: cambio de horarios, alimentación, nuevas rutinas.

Para afrontar el regreso de manera saludable y lo más llevadera posible, compartimos con vosotros una serie de recomendaciones.

Adaptación

Todos los niños necesitan un tiempo para adaptarse a la nueva situación. Además de hacerles partícipes de todo lo que cambia en esta nueva etapa, trasmitiéndoles seguridad y confianza, conviene que los días previos al retorno al colegio empecemos a establecer horarios que les ayuden a adaptarse a la que será su nueva rutina.

Alimentación saludable

Para que los niños crezcan sanos y fuertes, y para tener suficiente energía para estudiar y jugar y estar mejor protegidos frente a las enfermedades, es fundamental que los niños sigan una dieta saludable y equilibrada mediante el consumo de alimentos variados y en las cantidades recomendadas según su edad. Sobre todo, hay que evitar el exceso de azúcar y los productos ultraprocesados, o bien reducirlos a ocasiones muy puntuales. 

Si los niños comen en el colegio, es importante tener en cuenta el menú escolar a la hora de planificar el resto de comidas en casa.  

Deporte

Además de ser divertido, realizar algún deporte es muy beneficioso para la salud de nuestros hijos. La clave está en encontrar aquel que les motive para que se convierta en un hábito.

Descanso

Es imprescindible combinar momentos de actividad con otros de descanso, así como establecer una rutina de sueño de ocho y diez horas diarias.

El descanso inadecuado o insuficiente puede repercutir de manera negativa en el rendimiento escolar de los más pequeños.

Es recomendable evitar la exposición a pantallas durante 1 hora antes de que los niños o adolescentes se vayan a dormir.

Revisiones médicas

Además de las revisiones periódicas al pediatra por la edad, es recomendable otras revisiones médicas que permitan detectar alteraciones que podrían afectar al rendimiento escolar de nuestros hijos, como una visita al oftalmólogo por ejemplo.