De nuestro Servicio de Cardiología

_17W5817_selEl Servicio de Cardiología se encarga del estudio, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades cardiovasculares.

Nuestros especialistas trabajan en estrecha colaboración con el Servicio de Radiología el cual cuenta con expertos en el uso de las técnicas diagnósticas de imagen cardiológica no invasivas como el TAC coronario y la Resonancia Magnética Cardíaca.

Asimismo en la Unidad de Arritmias, cardiólogos e intensivistas se encargan del estudio y control de las mismas. El holter de arritmias, la colocación y control de los diversos tipos de marcapasos existentes hoy en día se realizan también en esta unidad.

Son muchas las patologías que se abordan en este Servicio: cardiopatía coronaria, insuficiencia cardíaca, cardiopatía valvular, HTA, enfermedades del pericardio, etc., para lo cual contamos con la tecnología más avanzada: Ecocardiogramas transtorácicos, transesofágicos y de estrés, holter de ritmo y de tensión arterial, ergometrías…

Mención especial merecen los chequeos cardiológicos de alta resolución en el que en una sola consulta se realizan todas las pruebas necesarias dirigidos tanto a la población general como particularmente a deportistas tanto amateurs como profesionales.

Unidad de hemodinámica, cardiología intervencionista y electrofisiología

quirófano híbrido Clínica San MiguelLa unidad de hemodinámica, cardiología intervencionista y electrofisiología se dedica específicamente al tratamiento de pacientes con patología cardiovascular: coronaria, valvular, congénita y arrítmica. Cuenta con un quirófano híbrido equipado con alta tecnología para ofrecer una calidad de imagen superior, permitiendo así la visualización con mayor precisión de las patologías cardiovasculares susceptibles de estudio y tratamiento.
El quirófano híbrido consiste en una sala de operaciones convencional equipada con un sistema de rayos X para la realización de cateterismos, con un sistema de fusión de imagen: resonancia magnética (RM), tomografía computarizada (TAC), ecografía y angiografía. De esta forma, es posible establecer un diagnóstico preciso gracias a la información suministrada en tiempo real para un tratamiento aislado o combinado de una o varias patologías en forma simultánea.

La hemodinámica es aquella parte de la cardiología que se encarga del estudio anatómico y funcional del corazón mediante la introducción de un tubo largo y delgado (catéter) a través de las arterias y venas de la ingle o del brazo. Este procedimiento permite conocer las presiones dentro de cada cámara cardiaca, el funcionamiento de los ventrículos (músculos cardiacos), la presencia de anomalías congénitas, el funcionamiento de las válvulas cardiacas, así como de evaluar con exactitud el estado de las arterias del corazón, mediante coronariografías. Habitualmente no se requiere anestesia general para este tipo de intervención, que entraña menos riesgos y tiene menos efectos secundarios que una operación a corazón abierto, aunque no siempre pueda sustituirla. En función de los resultados observados en las pruebas diagnósticas, muchas veces en el mismo procedimiento, o de forma diferida, se procede a solucionar la patología.

Entre los procedimientos terapéuticos más frecuentes, se encuentran la colocación de stents (muelles) en las arterias coronarias previniendo que tras la dilatación con un catéter balón (Angioplastia) estas vuelvan a cerrarse, el implante de dispositivos para reparar defectos de nacimiento (orificios en tabiques), el implante desde una punción en la ingle de una prótesis sobre la válvula aórtica enferma, especialmente en pacientes de mayor edad a los que por el alto riesgo que conlleva, no se les recomienda la cirugía de recambio valvular, o la reparación de las otras válvulas del corazón o de la aorta.

La electrofisiología comprende el estudio del origen y propagación de la actividad eléctrica en el corazón. Se realiza para evaluar arritmias complejas, documentar la relación síntomas-arritmias, evaluar electrocardiogramas anormales, valorar el riesgo de desarrollar arritmias en el futuro, y evaluar la efectividad del tratamiento prescrito. Los estudios electrofisiológicos se recomiendan generalmente a los pacientes con síntomas indicativos de trastornos del ritmo cardíaco o que pueden estar en riesgo de muerte súbita cardiaca.
Aunque la prueba es más invasiva que un electrocardiograma (ECG) o un ecocardiograma e involucra provocar arritmias, ofrece datos que posibilitan el diagnóstico del origen de los síntomas de una arritmia, evaluar la efectividad de ciertas medicaciones en el control del trastorno de ritmo del corazón, predecir el riesgo de un evento cardíaco futuro, como la muerte cardíaca súbita, así como eliminar las estructuras anormales que favorecen ciertas taquicardias o implantar dispositivos que estimulan la actividad eléctrica cardiaca cuando esta es demasiado lenta (marcapasos).