De nuestro Servicio de Cirugía Bariátrica

La obesidad es una enfermedad cada vez más frecuente en nuestro medio y Navarra no es una excepción. A lo largo de nuestros años de experiencia en la Cirugía General, hemos atendido a muchos pacientes con obesidad mórbida por otros motivos. Muy pocos son conscientes de lo que supone para su esperanza de vida y desconocen que la cirugía es capaz de solucionar sus problemas relacionados con la obesidad.

Clínica San Miguel, a través de su unidad de Cirugía Bariátrica, ofrece un equipo multidisciplinar implicado en dar la mejor atención al paciente obeso, atendiendo a todas sus necesidades durante el proceso pre y postoperatorio. Nuestro afán es ofrecer una cirugía de calidad, individualizada que proporcione al paciente obeso una disminución de peso mantenida y una mejora de su calidad de vida.

Las cirugías

En la Unidad Bariatrica de Clínica San Miguel realizamos las dos operaciones más contrastadas a nivel mundial tanto por su eficacia como por su seguridad, que son: el by-pass gástrico y el sleeve gástrico (también llamado manga gástrica, gastrectomía vertical o tubo gástrico).

Realizamos estas cirugías por vía laparoscópica cuyas ventajas son la menor agresión quirúrgica, recuperación a la vida habitual más temprana, menor dolor postoperatorio, mínimas secuelas estéticas y menor estancia hospitalaria.

 

Consiste en la extirpación de aproximadamente el 80% del volumen del estómago, dejando un estómago en forma de tubo con una capacidad que varía de 150-300cc sin alterar la morfología del intestino.

Es una técnica restrictiva pura con lo que se evita la aparición de diarreas y déficit de absorción de vitaminas y minerales, como ocurre en otras técnicas de cirugía bariátrica.

Tras la cirugía el paciente pierde peso debido a dos situaciones:

  1. Sensación de plenitud y satisfacción tras la ingesta de pequeñas cantidades de alimentos al tener menor capacidad gástrica
  2. Disminución del apetito gracias al descenso de los niveles en sangre de una hormona, la grelina, que se produce fundamentalmente en el fondo gástrico (extirpado en la operación) y que es una de las hormonas encargadas de generar el apetito.

El bypass gástrico es la técnica más utilizada a nivel mundial por su baja tasa de morbimortalidad, los buenos resultados a largo plazo y la calidad de vida tienen los pacientes sometidos esta intervención.

Es una técnica mixta: restrictiva y malabsortiva.

Consiste en reducir el tamaño gástrico dejando un estómago pequeño de aproximadamente 20-30ml, que se llama reservorio (el resto del estómago por donde no pasa el alimento no se extirpa, por lo que es una técnica potencialmente reversible). Este nuevo estómago se conecta al intestino delgado y se evita el paso de alimentos por los primeros 150-200cm de intestino delgado mediante otra nueva unión intestinal. De esta forma se produce una menor absorción de nutrientes y calorías.

Tras la cirugía en definitiva, se come menos, ya que la saciedad es muy temprana y además los alimentos no se empiezan a absorber hasta zonas lejanas del intestino delgado por lo que hay mayor pérdida de peso.