En Clínica San Miguel hemos recibido un año más la visita del Ángel de Aralar, una tradición muy especial y querida en Navarra.
Durante el encuentro, vivimos un momento cercano y emotivo junto a pacientes, acompañantes y profesionales de la clínica. La visita comenzó en nuestra Capilla, en un ambiente de respeto y recogimiento, y posteriormente el Ángel de Aralar se acercó a algunas habitaciones de pacientes ingresados.
Para nosotros, esta visita representa mucho más que una tradición: es un gesto de acompañamiento, cercanía y humanidad que forma parte de nuestra manera de cuidar.
Agradecemos de corazón esta visita y a todas las personas que la han hecho posible.









